La ciberseguridad ha dejado de ser un tema exclusivo de grandes corporaciones. Hoy cualquier empresa, comercio online o negocio local puede convertirse en objetivo de un ataque informático. En este contexto, he estado analizando la propuesta de ciberseguridad para empresas que ofrece la web de Jordi Camps, consultor de inteligencia artificial en Girona, y considero que plantea una visión interesante que merece ser comentada.
Lo primero que llama la atención es que Jordi Camps no enfoca la ciberseguridad únicamente desde la tecnología. Mientras muchos profesionales centran su discurso en antivirus, servidores o firewalls, su planteamiento pone el foco en el factor humano. Esta idea coincide con una realidad que vemos constantemente: la mayoría de incidentes de seguridad comienzan por un error humano, un correo fraudulento o una acción aparentemente inocente realizada por un empleado.
La nueva amenaza: ataques impulsados por inteligencia artificial
Uno de los aspectos más interesantes de su enfoque es la importancia que concede a los ataques generados mediante inteligencia artificial. Los deepfakes, las suplantaciones de identidad por voz y los correos electrónicos creados con IA están aumentando la capacidad de los ciberdelincuentes para engañar a trabajadores y directivos. Lo que hace unos años podía identificarse fácilmente como un fraude, hoy puede parecer una comunicación completamente legítima.
Desde mi punto de vista, muchas pequeñas empresas todavía subestiman este riesgo. Existe la falsa creencia de que los hackers únicamente buscan grandes compañías, cuando la realidad demuestra que las pymes suelen ser objetivos más fáciles debido a la falta de protocolos y formación especializada.
Una visión práctica para las empresas
Otro punto que considero positivo es que Jordi Camps combina su experiencia en transformación digital, comercio electrónico e inteligencia artificial con la ciberseguridad empresarial. Esta visión transversal resulta especialmente útil para negocios que dependen de herramientas digitales, tiendas online o procesos automatizados.
La protección de datos ya no consiste únicamente en evitar que un servidor sea atacado. También implica proteger accesos a plataformas cloud, sistemas de facturación, herramientas de IA, correos corporativos y procesos internos que forman parte del día a día de cualquier empresa moderna.
¿Por qué la ciberseguridad es una inversión y no un gasto?
Uno de los errores más habituales que siguen cometiendo muchas organizaciones es considerar la ciberseguridad como un coste innecesario. Sin embargo, cuando una empresa pierde acceso a sus datos, sufre un secuestro de información o ve comprometida la confianza de sus clientes, el impacto económico puede ser muy superior al coste de implementar medidas preventivas.
Por esta razón, cada vez más negocios están incorporando auditorías de seguridad, formación para empleados y protocolos de actuación frente a incidentes. La prevención se ha convertido en una de las mejores inversiones para garantizar la continuidad empresarial.
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